Al-Dayr, el monasterio de Petra


Oculto durante siglos por sus grandes guardianas, las montañas rojizas del desierto de Wadi Rum, se alza uno de los monumentos más imponentes y mejor conservados del mundo antiguo: El Monasterio de la ciudad de Petra.


Un auténtico espectáculo para la vista que os dejará atónitos una vez lo descubráis ante vosotros cruzando el pasadizo del Siq.
En este artículo queremos acercaros un poco más a este tesoro del país jordano para que conozcáis más en profundidad sus increíbles secretos.

Su historia

Es uno de los monumentos más grandes de la ciudad de Petra, mide 47 metros de ancho por 48.3 de alto, tiene 750 escalones de piedra y parte de camino, entre paredes de piedra y abismos. Tan espectacular como el resto del yacimiento arqueológico más famoso de Jordania.

Fue construido con Khazna (El Tesoro de Petra) como modelo pero en este caso los bajos relieves fueron sustituidos por espacios para albergar esculturas. Tiene un pórtico columnado que se extiende por todo el frontal de la fachada.

Acceso al monasterio

Gebel Ad-Deir es sin duda un lugar que no hay que perderse, aunque el acceso es largo, pues para llegar al “Monasterio” tendremos que atravesar varias gargantas y barrancos. El ascenso estará entre la media hora y la hora, según vuestro ritmo. Para las personas que no están en forma o no tengan ganas de hacer un trekking bajo el sol del desierto, se puede alquilar un burro para poder subir.

El monumento más importante de Petra es Al-Khaznah o “el tesoro del faraón” y ante este espléndido monumento no se puede competir, pues se accede a través de una estrecha garganta, el desfiladero de as Siq, de varios kilómetros de longitud y que en algunos puntos no supera los 2 metros de ancho.

Al-Khaznah o “el tesoro del faraón”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *