Los Manuscritos del Mar Muerto

Los Manuscritos del Mar Muerto o Rollos del Qumrán son llamados así por hallarse en cuevas situadas en esa misma región, junto a las orillas del mar Muerto.


Se trata de una colección de más de 972 manuscritos, escritos hace 24 siglos por una de las sectas más extrañas y desconocidas del mundo. La mayoría de estos manuscritos datan de entre los años 250 a. C. y 66 d.C., antes de la destrucción del segundo Templo de Jerusalén por los romanos en el año 70 d. C.

Estos escritos contienen literatura religiosa de la época. Se encontraron de dos tipos: manuscritos «bíblicos», libros encontrados en la Biblia hebrea de hoy y manuscritos «no bíblicos», otros escritos religiosos que circulaban durante la era del Segundo Templo, a menudo relacionados con los textos ahora en la Biblia hebrea.

Historia de su hallazgo

Cuando un pastor beduino penetró en 1947 una cueva en busca de una cabra perdida y descubrió antiguos rollos encerrados en vasijas, se desató una de las historias paleo-gráficas más fascinantes de la historia.

Esos rollos contenían extractos o pasajes enteros de los libros de la Biblia y se les denominó los “rollos del Mar Muerto” por la región donde se encontraban. Muy pronto surgieron teorías curiosas sobre su contenido: unos afirmaban que esos textos daban una vuelta a los Textos Sagrados, los cuales habían sido deformados a lo largo de los siglos por la historiografía cristiana.

Otros, añadieron que la Iglesia no quería dar a conocer su contenido pues contenían reveladoras contradicciones sobre Jesús. Los hubo que dijeron que era el mejor testimonio del Nuevo Testamento, y hasta que Jesús formó parte de aquella comunidad que escribió y guardó esos textos: los enigmáticos esenios.

Los textos hallados en las cuevas de Qumrán, a orillas del Mar muerto por un pastor beduino, son fragmentos procedentes de unos 800 manuscritos que, en su origen, se presentaron en forma de rollos. Muchos de esos manuscritos son copias de copias, pues en la antigüedad, el papiro era desgraciadamente, la forma más popular de transmitir el saber. Y el papiro se deteriora fácilmente.

las cuevas de Qumrán

¿Quiénes eran los Esenios?

Según se desprende del texto referido a la Regla de la Comunidad, los esenios eran un grupo judío «fuertemente estructurado, con su propia jerarquía y sus funcionarios, cuyos miembros ponían en común todos sus bienes, participaban en comidas comunitarias, y se hallaban sometidos a una disciplina muy estricta, con penas y castigos para cualquier transgresión», comenta Florentino García Márquez en la reseña ‘Los manuscritos de Qumrán’. En suma, un grupo de judíos conviviendo hace más de dos mil años bajo mismas reglas que los kibutz del siglo XX.

¿Por qué se habían retirado al desierto, imitando al profeta Isaías? Según se desprende de otro texto encontrado en Qumrán, (la Regla de la Guerra), se llamaban a sí mismos Los Hijos de la Luz, se habían retirado para purificarse, y esperaban volver a Jerusalem «al final de los tiempos», después de haber vencido a Los Hijos de las Tinieblas.

Los restos de una antigua comunidad de esenios

Un Legado histórico

La fascinación de la comunidad científica e histórica alrededor de estos manuscritos se debe a la gran cantidad de fragmentos de papiros y pergamino que fueron hallados, algunos de ellos incluso se encontraban casi intactos.

Entre ellos, los arqueólogos y especialistas identificaron 19 copias del Libro de Isaías, 25 copias del Deuteronomio y 30 copias de los Salmos, así como profecías de Ezequiel, Jeremías y Daniel que no se encuentran en la Biblia.

Uno de los manuscritos que fue encontrado prácticamente intacto fue el rollo de Isaías, 1000 años más viejo que cualquier copia previamente conocida de Isaías. De hecho, los pergaminos son el grupo más antiguo de manuscritos del Antiguo Testamento jamás encontrado.

Además, también fueron descubiertos salmos nunca antes vistos que se le atribuyen al rey David y a Josué. En su mayor parte, los rollos fueron escritos en hebreo, pero también hay algunos escritos en arameo. El arameo era el lenguaje común de los judíos de Palestina durante los últimos dos siglos antes de Cristo y de los dos primeros siglos después de Cristo. Además, hay algunos textos escritos en griego. Y gracias al descubrimiento de los Rollos los expertos han podido mejorar mucho nuestro conocimiento de estas lenguas.

Hoy en día, los rollos están siendo digitalizados con extremo cuidado para conservar su integridad y preservar la invaluable información que han proporcionado para la historia.

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